Samsung Galaxy J7 (2016) – Review

Samsung Galaxy J7 (2016)

La compañía de teléfonos inteligentes que probablemente tiene el mayor número de dispositivos en venta de todas es Samsung. Cuando crees que ya ha renovado todas sus líneas sale una nueva versión de alguna otra. Es así que la gama J concretamente la que va acompañada de un siete se renueva con la versión de 2016. Se trata de un teléfono de gama media que trae ciertas mejoras con respecto a la versión del año anterior y con el que desde la compañía surcoreana esperan poder recuperar parte de la cuota de mercado que habían perdido durante los últimos años en esta franja del mercado que muchas veces sirve de “entrada” hacia modelos de gama superior.

Introduciendo poco a poco los procesadores propios

Como ya pasó con su antecesor, el Galaxy J7 llega en dos versiones que se distribuirán según los países. En En Europa, Oriente Medio y África han equipado el dispositivo con un procesador de Qualcomm, un Octa-core formado por dos Quad-core, uno a 1.6 GHz y otro a 1.0 GHz, complementado por una GPU Adreno 405. En cambio en la versión de Americana desde Samsung han usado sus propios procesadores, equipando a este Galaxy J7 con un Exynos 7870 Octa que como su nombre deja claro se trata de un Octa-core operando a una frecuencia de 1.6 GHz con una GPU Mali-T830MP2. Por lo que se refiere a el almacenamiento interno y la RAM en las dos versiones es igual, dispone de 2 GB de memoria RAM y 16 de almacenamiento interno, que se puede ampliar con una tarjeta microSD de hasta 256 GB. A diferencia de estos dos en la versión que se distribuirá en Asia la memoria RAM es de 3 GB.

Lo mejor para los de casa

La pantalla de este dispositivo no sufre cambios con respecto a la que se incluyó en la versión del año anterior. Siguen las 5.5 pulgadas que lo elevan a la categoría de “phablet” por lo que se trata de un modelo de gama media con este distintivo, que normalmente ocupan móviles con características premium y que sirve para romper un poco este mito. La resolución de ésta es de 1280 x 720 píxeles (HD) por lo que la densidad de píxeles por pulgada se queda en 267. Un aspecto que sí ha cambiado en comparación con la versión anterior es la relación cuerpo-pantalla que aumenta casi un tres por ciento, con un 72.3 % en este modelo, lo que indica que desde la compañía surcoreana se han esforzado en aprovechar mejor el espacio y así reducir los espacios que rodean la pantalla. Algo sorprendente es que en el modelo que se venderá en Asia la pantalla tiene resolución Full HD, lo que mejora notablemente su calidad.

El flash frontal característico de los J

En la versión del Galaxy J7 del año 2015 una de las características más destacadas y con más repercusión se encontró en el ámbito de la cámara, al incluir una cámara con buenas prestaciones en un teléfono en una franja de precio medio. Es así que han decidido mantener la mayor parte de ésta con sus 13 MP en la parte trasera y una apertura f/1.9 capaz de grabar vídeo en Full HD a 1080p a 30 fps además de disponer de un flash LED. En la parte delantera se encuentra un sensor de 5 MP con la misma apertura que la anterior y que, igual que ya pasó en la versión anterior, incorpora un flash LED, algo poco usual en los smartphones actuales.

Notables mejoras en autonomía

En lo que refiere a la batería ha habido un esfuerzo notable para garantizar un buen uso del teléfono y su pantalla de grandes dimensiones, por lo que la batería ha aumentado en 300 mAh hasta llegar a los 3300 mAh que lo van a alimentar hasta durante 23 horas en conversación y conexión 3G y hasta 96 horas en el caso de reproducción de música. La batería se puede extraer, algo cada vez menos usual en los smartphones actuales y que Samsung había defendido mucho en años anteriores, cuando algunos fabricantes empezaban a quitar esta característica.

Android que no falte

Algo que últimamente ya se da por sentado cuando se trata de la compañía surcoreana es que el sistema operativo que viene instalado en sus dispositivos es el distribuido por Google, ya que aunque han presentado algún teléfono con Windows Phone son una parte muy reducida. La versión de este nuevo Galaxy J7 es la más reciente de Android, llamada popularmente Marshmallow que corresponde a la sexta entrega de este sistema (v6.0.1). Samsung, por su parte tiene su propia capa de personalización llamada TouchWiz que incorpora en todos sus teléfonos con Android pero que cada vez modifica menos el aspecto original del buscador haciéndolo más apetecible a los usuarios.

Acercando diseños

El aspecto exterior del dispositivo no ha sufrido demasiados cambios por lo que respecta al modelo anterior pero se han introducido algunas modificaciones sobretodo en los bordes metálicos que recuerdan a los modelos Galaxy S6 y S7 sobretodo, pero la tapa posterior sigue siendo de plástico, donde encontramos el altavoz, junto a la cámara y el flash. En la parte delantera, igual que ya pasaba con su antecesor, salta a la vista el flash LED que se convertirá en un esencial de la gama J7 pero que aun es extraño en comparación a otros modelos. Las medidas exactas son de 151.7 x 76 x 7.8 mm y tiene un peso de 170 gramos.

La esperanza para la gama media

Con esta renovación, Samsung actualiza una de sus líneas de gama media que más han interesado recientemente, creando un modelo que sirva de entrada para los usuarios que deseen tener un buen teléfono a un precio razonable. El notable aumento en la batería y el flash LED delantero, pensado especialmente para mejorar la experiencia de hacer selfies, juntamente con la gran pantalla que incorpora lo hacen posicionarse en un puesto muy predominante en la gama media preparado para enfrentarse a sus posibles competidores, en uno de los segmentos que más buscan conquistar los surcoreanos.